Antes del fútbol, existió un deporte que combinaba juego y ritual: el juego de pelota maya. Esta tradición deportiva ancestral está siendo recuperada en la península de Yucatán, México, donde cada vez más personas se suman a esta práctica que conecta cultura, historia y deporte.
Este renacimiento del juego de pelota maya no solo promueve la actividad física, sino que también fortalece la identidad cultural de las comunidades indígenas. En una región donde las raíces mayas son profundas, esta iniciativa ayuda a preservar un legado que data de siglos atrás.
El juego, que en su origen tenía una gran carga simbólica y espiritual, ahora se reinventa para atraer a nuevas generaciones mientras mantiene vivo un patrimonio cultural invaluable.
Información basada en reportes publicados por France 24. Fuente original

