El partido final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó en un escándalo que marcará la historia del fútbol brasileño. Justo antes de concluir el encuentro, una pelea masiva estalló en el campo, lo que llevó a que el árbitro expulsara a 23 jugadores, la cifra más alta registrada en Brasil.
Con el marcador 1-0 a favor de Cruzeiro, gracias al gol de Kaio Jorge a los 60 minutos, la tensión aumentó y desencadenó una trifulca generalizada. La disputa comenzó entre el centrocampista Christian, de Cruzeiro, y el portero Everson, del Atlético Mineiro, quienes se enfrentaron por un balón. Esto desató una reyerta que se extendió por casi todo el terreno de juego, con golpes, patadas y puñetazos entre los jugadores de ambos equipos.
El árbitro Matheus Candaçan tardó en controlar la situación para poder reanudar el partido y decidió expulsar a 23 futbolistas. De estas expulsiones, 21 fueron justificadas porque los jugadores golpearon y agredieron a sus adversarios durante la pelea, lo que hizo imposible mostrar las tarjetas rojas en medio del tumulto.
Las dos excepciones fueron las de Christian, sancionado por golpear con fuerza excesiva a Everson en la cabeza con la espinilla, y el portero Everson, quien agredió con brutalidad a Christian, propinándole una rodillazo en la cara. Los jugadores expulsados por Cruzeiro fueron Casio, Fagner, Fabricio Bruno, Joao Marcelo, Villalba, Kaua Prates, Lucas Romero, Matheus Henrique, Walace, Gerson y Kaio Jorge. Por Atlético Mineiro, fueron Gabriel Delfim, Preciado, Lyanco, Ruan Tressoldi, Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco, Alan Minda, Cassierra y Hulk.
Este incidente supera el récord anterior de 22 expulsados en un partido entre Portuguesa y Botafogo en 1954, convirtiéndose en el récord absoluto en la historia del fútbol brasileño.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

