El petrolero ruso Anatoly Kolodkin llegó al Caribe el 25 de marzo y podría dirigirse a Cuba con un valioso cargamento de 730.000 barriles de petróleo. Este envío representa un posible desafío al bloqueo energético impuesto por la Administración de Donald Trump contra la isla.
El buque zarpó el 8 de marzo desde el puerto ruso de Primorsk, en el mar Báltico, y inicialmente registró como destino «Atlantis», un puerto deportivo en Boston, Estados Unidos. Sin embargo, su ruta ha sido difícil de rastrear, aunque se confirmó que el petrolero hizo escala en aguas venezolanas.
Es improbable que el destino final sea EE.UU., dado que el Anatoly Kolodkin está en la lista de sanciones estadounidenses por su presunto uso para evadir restricciones internacionales. Expertos en seguimiento marítimo sugieren que el buque se dirige hacia el puerto de Matanzas, en la costa norte de Cuba.
Este movimiento podría ser una respuesta directa al bloqueo estadounidense que busca aislar a Cuba y presionar al gobierno castrista, bajo la estrategia de Trump para derrocar el régimen que gobierna la isla desde hace más de 60 años.
Yevgeniy Golovchenko, especialista en seguridad internacional, señala que una entrega petrolera rusa a Cuba sería “un serio desafío a la hegemonía que reclama Estados Unidos sobre el hemisferio occidental” y que un solo buque podría frustrar los planes de Washington en la región.
Desde la captura en enero del líder venezolano Nicolás Maduro, Cuba ha ganado protagonismo en la política estadounidense, convirtiéndose en un punto clave en la disputa regional.
La llegada del Anatoly Kolodkin podría aliviar la crisis energética en Cuba, que atraviesa apagones y dificultades económicas, gracias a un suministro que Washington intenta bloquear.
Información basada en reportes publicados por France 24. Fuente original.

