Los precios del petróleo experimentaron una fuerte volatilidad el lunes 9 de marzo de 2026, cerrando con valores cercanos a los 100 dólares el barril. La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente, especialmente entre Estados Unidos e Irán, ha generado incertidumbre en los mercados energéticos mundiales.
El barril de Brent, indicador clave para Europa, alcanzó un máximo intradía superior a 118 dólares antes de bajar y cerrar en 98,96 dólares. Por su parte, el petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, terminó la jornada en 94,77 dólares, con un aumento del 4,26 % respecto al cierre anterior.
El estrecho de Ormuz, ruta por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, está virtualmente bloqueado debido a amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní. Según expertos de Rapidan Energy, esta situación representa la mayor interrupción en el suministro petrolero en la historia reciente.
En respuesta a la crisis, el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, convocó una reunión virtual del G7, cuyos miembros expresaron su disposición a implementar «todas las medidas necesarias» para estabilizar los mercados de hidrocarburos. Alemania también se mostró abierta a liberar reservas estratégicas cuando sea oportuno, según su ministro Lars Klingbeil.
Las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que el conflicto con Irán está «prácticamente terminado», contribuyeron a que los precios bajaran tras alcanzar máximos intradía. Sin embargo, la incertidumbre persiste y el futuro del petróleo dependerá en gran medida de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, como señaló el analista Tom Essaye.
Esta situación tiene un impacto directo en economías como la venezolana, donde el precio del petróleo es un factor clave para la estabilidad económica y fiscal.
Información basada en reportes publicados por El Pitazo.
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