La grave situación de personas desaparecidas en México ha recibido un nuevo impulso con la decisión del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU. Esta instancia determinó llevar el tema a la Asamblea General con carácter urgente, lo que representa una oportunidad para aumentar la visibilidad y cooperación internacional frente a esta crisis humanitaria.
El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), que agrupa a más de 90 colectivos de 26 estados y organizaciones de Centroamérica y Estados Unidos, resaltó que el objetivo común debe ser «encontrar, identificar y regresar a casa a todas las personas desaparecidas». Sin embargo, señalaron que los esfuerzos estatales iniciales no se mantuvieron, evidenciado en la postergación de reuniones y mesas de trabajo con autoridades, incluida una reunión pendiente con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El Comité basa su recomendación en datos desde 2012, con aportes recientes de 2025 de parte del Estado, sociedad civil y familias. Las cifras son alarmantes: entre enero de 2023 y abril de 2025 se reportaron 28.880 desaparecidos; se han encontrado más de 4.500 fosas clandestinas con 6.200 cuerpos y 4.600 restos humanos, además de cerca de 72.000 restos sin identificar a inicios de 2026.
Las Secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación rechazaron que exista una práctica sistemática de desaparición forzada que constituya crimen de lesa humanidad. No obstante, el MNDM insiste en que el debate debe centrarse en soluciones reales y en acompañar a las familias en medio de esta crisis que supera las 130.000 personas desaparecidas.
El movimiento solicita al Estado mexicano mantener apertura al escrutinio internacional, retomar el diálogo con las familias y fortalecer la voluntad política en todos los niveles de gobierno. Consideran que esta acción de la ONU puede ser un paso histórico para consolidar esfuerzos efectivos en la búsqueda y reparación.
Información basada en reportes publicados por France 24. Fuente original.

