La salud de Johammel Rojas está en riesgo tras 11 meses preso en la cárcel Yare II, en Miranda. Su esposa, Ruth Rodríguez, denuncia que ha perdido 15 kilos y que no recibe la atención médica necesaria para controlar su hipertensión y escoliosis torácica.
Rojas fue detenido el 1 de abril de 2025 junto a otros 30 trabajadores de Mibiturven, una empresa dedicada a la explotación de oro en Bolívar. La Comisión de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) actuó sin orden judicial ni explicación. Desde entonces, solo uno de los detenidos obtuvo libertad condicional y otro falleció dentro del penal.
Antes de su arresto, Johammel mantenía controles regulares con un cardiólogo. Actualmente, su estado físico y emocional se deteriora. Su esposa expresa: «La última vez que lo vi, su deterioro físico era evidente. Está cansado, agotado por la injusticia» y agrega que las solicitudes para que reciba atención especializada no han prosperado.
Ruth ha buscado apoyo legal y ha pedido ayuda a la Cruz Roja Venezolana, sin resultados. Además, el traslado desde Bolívar a Miranda es complicado: un viaje de más de 26 horas con altos costos y riesgos, lo que limita el contacto y acompañamiento familiar.
Organizaciones de derechos humanos advierten que negar atención médica en prisión vulnera derechos fundamentales, especialmente cuando la detención carece de garantías judiciales mínimas.
Ruth Rodríguez exige justicia y atención médica inmediata para su esposo, recordando que es un trabajador, padre y esposo que merece respeto y cuidado.
Información basada en reportes publicados por El Pitazo. Fuente original.

