El estado Bolívar, clave para la minería venezolana, enfrenta una grave crisis ambiental y social. María Corina Machado, premio Nobel de la Paz 2025, señaló que esta región está siendo destruida por una «explotación minera criminal» que afecta sus selvas, ríos y comunidades.
Bolívar, la entidad más extensa del país y que limita con Brasil y Guyana, alberga el Arco Minero del Orinoco. Esta zona es rica en minerales como bauxita, tierras raras, hierro y oro, recursos que el gobierno de Nicolás Maduro ha buscado explotar según el Plan Sectorial Minero 2019-2025.
Machado afirmó en la red social X que Bolívar representa «la devastación y el fracaso del socialismo chavista», resaltando que las empresas están en ruinas y que la población sufre hambre.
En paralelo, la Asamblea Nacional, dominada por el chavismo, aprobó un proyecto de ley de minas que busca brindar garantías jurídicas para atraer inversiones nacionales e internacionales, aunque esta ley aún requiere un segundo debate para su aprobación definitiva.
Además, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia que permite a empresas estadounidenses operar en el sector del oro venezolano, un mercado antes sancionado. Esta medida autoriza la compra, transporte y reventa de oro venezolano, incluso en operaciones con el gobierno o empresas estatales.
La situación en Bolívar tiene implicaciones directas para el ambiente y la calidad de vida de sus habitantes, así como para la economía minera nacional.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

