El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó en su primer discurso desde el Palacio de La Moneda que encontró al país en condiciones más difíciles de lo que esperaba. Kast destacó que las finanzas públicas están debilitadas, el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado, y las familias se sienten desprotegidas por el Estado.
Acompañado por la primera dama, Pía Adriasola, el mandatario anunció que ha ordenado a sus ministros auditar todos los ministerios para detectar posibles irregularidades. «La autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país, en esta hora, así lo demanda», señaló.
Kast prometió establecer un «Gobierno de emergencia» enfocado en la seguridad pública y la economía, prioridades principales para la población chilena. Sin embargo, advirtió que el éxito dependerá también de la participación activa de los ciudadanos. «La ciudadanía, ustedes, también tienen una tremenda responsabilidad», indicó.
El presidente, de 60 años y primer mandatario de ultraderecha desde el retorno de la democracia, fue investido en una ceremonia en el Congreso de Valparaíso, donde asistieron representantes políticos y jefes de Estado, entre ellos el rey Felipe VI de España y el argentino Javier Milei.
Antes de su discurso en el balcón de La Moneda, Kast firmó varios decretos en áreas como seguridad, hacienda, obras públicas y defensa. Cerró su intervención recordando que «no puede gobernarse solo con ideas» sino con carácter, definido como «estar dispuesto a hacer lo que hay que hacer aunque sea incómodo, impopular o cueste».
Información basada en reportes publicados por El Nacional.
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