El exproductor de cine Harvey Weinstein describió su estancia en la prisión de Rikers Island, Nueva York, como un «infierno». En una entrevista con The Hollywood Reporter, Weinstein, quien cumple condena por delitos sexuales, reveló que está aislado del resto de los presos y solo mantiene contacto con el personal médico y los guardias de seguridad, ya que se encuentra alojado en una unidad médica.
Weinstein expresó su temor a morir en esas condiciones y lamentó la falta de indulgencia hacia su persona, a pesar de haber contribuido anteriormente a la sociedad. Afirmó que, aunque pudo haber sido «un acosador terrible», nunca agredió sexualmente a ninguna mujer.
Además, comentó que la mayoría de sus relaciones personales se han deteriorado, incluyendo con varios de sus hijos. Respecto a conocidos de la industria, mencionó que figuras como Jeffrey Katzenberg, Ted Sarandos y Bradley Cooper evitan responder sus llamadas, aunque reconoce que algunas personas aún arriesgan mantener contacto.
Sobre su exesposa, la diseñadora Georgina Chapman, Weinstein dijo sentirse «feliz» por ella y reconoció el sufrimiento que le causó.
El productor enfrentará próximamente un nuevo juicio por un cargo de violación que quedó sin resolución en 2025 debido a un desacuerdo del jurado. Esta causa forma parte de un proceso más amplio tras la anulación de su histórica condena de 2020, que fue un hito en el movimiento #MeToo.
Actualmente, Weinstein apela las condenas que ha recibido en Nueva York y Los Ángeles por casos adicionales de agresión sexual.
Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original.

