Una explosión en el muro exterior de un colegio judío alteró la noche en el barrio de Buitenveldert, al sur de Ámsterdam. Aunque no hubo heridos, el hecho generó alarma en la comunidad local y una rápida respuesta de las autoridades.
La alcaldesa Femke Halsema calificó el ataque como un «acto cobarde de agresión» dirigido contra la seguridad de los niños y la comunidad judía en los Países Bajos. La policía recuperó imágenes de cámaras de seguridad que muestran a un individuo colocando el artefacto explosivo.
Los daños materiales fueron limitados gracias a la pronta intervención de bomberos y policías. Este incidente se suma a una serie de ataques recientes ocurridos esta semana contra instituciones judías en Róterdam y en Lieja, Bélgica.
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, expresó su rechazo y afirmó que «el antisemitismo no tiene cabida en los Países Bajos». Cuatro jóvenes fueron detenidos tras el ataque a una sinagoga en Róterdam.
Estos actos violentos ocurren en medio de una alta sensibilidad política por el conflicto en Oriente Medio, lo que ha llevado a líderes europeos a insistir en la protección de escuelas y templos judíos, garantizando que sean espacios seguros para la vida cotidiana.
Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original.

