La operación realizada el 3 de enero para extraer a Nicolás Maduro y Cilia Flores, siguiendo una orden judicial estadounidense, marcó un punto de inflexión en Venezuela. Esta acción militar, ejecutada por la Delta Force, abrió una ruta de transición distinta a procesos previos en la región, que usualmente resultaban de derrotas militares o guerras civiles.
A pesar de esta novedad, la transición está bajo una fuerte tutela del gobierno estadounidense de Donald Trump. El secretario de Estado Marco Rubio ha identificado tres fases: estabilización, recuperación económica y restablecimiento democrático. Sin embargo, estas etapas no siempre coinciden con las prioridades y tiempos de los venezolanos, que anhelan una recuperación real de su libertad y democracia.
En un contexto global, los enfrentamientos entre Irán, Israel y EE.UU. revelan una estrategia para limitar el acceso de China al petróleo venezolano e iraní. El orden de las acciones militares, primero en Venezuela y luego en Irán, busca asegurar el control estadounidense sobre el crudo y garantizar operaciones de sus empresas petroleras. Esta estrategia también coincide con los intereses israelíes de derrocar al régimen iraní y neutralizar amenazas nucleares en la región.
Este escenario se desarrolla en un panorama donde organismos internacionales como la ONU y la OEA han perdido influencia política y militar, lo que refleja un cambio profundo en el orden global post Segunda Guerra Mundial.
En el plano interno, los sucesores del régimen original, liderados por Delcy Rodríguez, mantienen el control y la represión, cumpliendo con las directrices de Washington para perpetuarse en el poder.
Frente a esta realidad, la única vía constitucional para recuperar la soberanía popular es la realización de elecciones presidenciales libres y justas. María Corina Machado y otros líderes opositores deben consolidar una estrategia de unidad que permita exigir estos comicios en un marco acordado con los actores internacionales que supervisan la transición.
Este proceso es complejo, pero esencial para que Venezuela recupere la democracia y la libertad que su pueblo demanda.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

