El Museo del Prado renueva su claustro con esculturas del siglo XIX

18 marzo, 2026

El Museo del Prado en Madrid ha transformado su claustro histórico en un espacio dedicado a la escultura del siglo XIX. Esta reorganización busca resaltar piezas clave como Venus y Marte del entorno de Canova, Cupido de José Álvarez Bouquel y La Caridad romana de Antonio Solá.

La dirección del museo explicó que esta nueva disposición mejora la comprensión del desnudo decimonónico, gracias a la calidad técnica y diversidad estilística de las obras, que representan el neoclasicismo escultórico en su contexto histórico.

El recorrido comienza con esculturas como Venus y Cupido (1807) de José Ginés, seguido de Joven con un cisne de José Álvarez Cubero, influenciado por Antonio Canova. Venus y Marte, también vinculado a Canova, simboliza la unión entre la guerra y la paz, un valor estético clave del neoclasicismo.

Otras piezas destacadas incluyen Cupido de José Álvarez Bouquel, un talento prometedor cuya carrera fue truncada prematuramente, y Hermes/Mercurio, iniciada por Bertel Thorvaldsen y terminada en 1824 tras daños en el mármol. La Caridad romana de Antonio Solá refleja la contención neoclásica aprendida con Thorvaldsen.

El recorrido continúa con La Esclava (1862) de Scipione Tadolini, representativa del orientalismo del siglo XIX, y finaliza con el retrato del atleta Charles Bennet Lawes, obra de John Henry Foley hacia 1872, que combina realismo anatómico con sensibilidad clásica.

Esta renovación museográfica del Claustro de los Jerónimos ofrece una lectura armónica del desnudo en el siglo XIX, integrando la arquitectura histórica, la luz natural y la presencia del mármol.

Información basada en reportes publicados por El Nacional.

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