Un estudio reciente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) reveló que la fertilidad humana está regulada por células inmunitarias del cerebro, conocidas como microglía, junto a la proteína RANK. Estas descubrieron que el proceso de maduración sexual depende no solo de neuronas, sino también de estas células defensivas del sistema nervioso.
La microglía y la proteína RANK controlan el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal, que activa los ovarios y testículos durante la pubertad. Este hallazgo surgió inesperadamente al investigar la función de RANK en modelos animales; al suprimir esta proteína, los animales mostraron caída brusca en hormonas sexuales, pérdida de función gonadal y ausencia de pubertad o infertilidad en adultos en tan solo un mes.
Los científicos extendieron el análisis a pacientes con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, un trastorno raro caracterizado por ausencia de pubertad e infertilidad permanente. Encontraron mutaciones que afectan este mecanismo, confirmando que funciona igual en humanos.
Este avance posiciona a la proteína RANK como una posible diana terapéutica para tratar trastornos endocrinos y como un marcador para el diagnóstico molecular de problemas reproductivos sin explicación clara hasta ahora.
La jefa del grupo de Transformación y Metástasis del CNIO destacó que este descubrimiento obliga a replantear la interacción entre el sistema inmunitario y hormonal en el cerebro, mostrando una comunicación más profunda de lo que se creía. La investigación, respaldada por instituciones de España, Francia y Suiza, reafirma el liderazgo del CNIO en conectar áreas biológicas que antes se estudiaban por separado.
Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original

