El sistema judicial venezolano enfrenta una grave crisis que afecta a quienes ejercen la abogacía y la judicatura. Nayrid Parra, familiar del juez Duncan Espina Parra, denunció que tras más de un año detenido, el proceso contra él y Blanca Suárez, abogada del Diario La Voz, vulnera la independencia judicial y el debido proceso.
El caso comenzó con una disputa legal entre el medio de comunicación y el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat). En su rol como juez del Juzgado Sexto Contencioso Tributario de Caracas, Espina Parra dictó una sentencia para levantar ciertas medidas del Seniat en respuesta a un recurso presentado por la defensa del diario.
Esta decisión desencadenó la detención tanto del juez como de la abogada del diario, un hecho que, según Nayrid Parra, sienta un precedente preocupante que limita la autonomía judicial. Ella señaló que «el ejercicio de la abogacía y la autonomía en la toma de decisiones judiciales enfrentan un escenario de extrema precariedad en el país».
Además, la familia del juez advierte que este proceso ha impactado negativamente la libertad de expresión, evidenciado en el cierre de las operaciones del Diario La Voz. Parra considera que la paralización de un medio con trayectoria es una señal clara de que el sistema judicial necesita recuperar la imparcialidad.
La prolongada detención de más de un año es vista como una aplicación desproporcionada de la justicia penal frente a acciones legítimas dentro del ejercicio profesional. Por ello, se hace un llamado urgente a que el sistema judicial actúe con transparencia y garantice el respeto a la Constitución Nacional, evitando que la justicia sea usada como sanción administrativa.
Información basada en reportes publicados por El Pitazo.

