La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sacó del cargo al ministro de Defensa Vladimir Padrino López y designó en su lugar al general Gustavo González López. Este cambio en la cúpula militar genera incertidumbre sobre el futuro político del chavismo en el país.
Vladimir Padrino, quien estuvo más de una década al frente del Ministerio de Defensa, fue una pieza clave en la estabilidad del régimen y en la relación entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas. Su salida representa una ruptura significativa en la estructura de poder militar.
En sustitución, Delcy Rodríguez eligió a Gustavo González López, un militar cercano a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. González López lideró el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), lo que subraya su perfil ligado al control político y la seguridad interna del régimen.
Este movimiento abre interrogantes sobre si se trata de un cambio profundo en la estrategia del Gobierno o simplemente un ajuste para reforzar la permanencia del chavismo frente a presiones internas y externas.
Analistas consultados en Venezuela y Colombia coinciden en que esta decisión puede ser una maniobra para blindar al régimen y reorganizar el poder militar sin modificar las bases del autoritarismo vigente.
Información basada en reportes publicados por France 24. Fuente original

