El conflicto entre Irán e Israel, que cumple ya dos semanas, ha escalado con nuevos ataques que afectan a varios países de Oriente Medio y aumentan la preocupación internacional. Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Israel, mientras que las fuerzas israelíes y estadounidenses respondieron con bombardeos en territorio iraní, dejando daños y muertos.
Un ataque con misiles en la zona industrial de Isfahán, en el centro de Irán, causó la muerte de 15 personas, según la agencia estatal Fars. El objetivo fue una fábrica de equipos de calefacción y aire acondicionado donde trabajaban obreros.
En Jordania, el ejército informó que interceptó 79 misiles y drones iraníes dirigidos a objetivos clave, aunque cinco drones y un misil lograron impactar en el país. Esta situación refleja cómo la guerra se extiende más allá de Irán e Israel, afectando a países vecinos.
La tensión también se siente en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de petróleo, que está parcialmente bloqueada. Este bloqueo podría afectar el suministro energético global y los mercados internacionales.
En Líbano, el conflicto entre Israel y el grupo proiraní Hezbolá ha dejado más de 800 muertos, incluyendo mujeres y niños, y miles de heridos. La ONU, a través de su secretario general António Guterres, insistió en que «no existe una solución militar, sino únicamente la diplomacia» para resolver la crisis.
Por otro lado, Turquía expresó su temor a un «nuevo genocidio» en Líbano bajo el pretexto de combatir a Hezbolá, mostrando la preocupación regional por el aumento de la violencia.
Irán también respondió a la ayuda antidrones ofrecida por Ucrania a los aliados de Estados Unidos en el Golfo calificándola como una «broma» y un gesto simbólico, según el encargado de negocios iraní en Ucrania, Shahriar Amouzegar.
Además, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, advirtió que atacarán intereses de empresas estadounidenses en el Golfo si sus instalaciones energéticas son agredidas.
Finalmente, Emiratos Árabes Unidos condenó un segundo ataque contra su consulado en el Kurdistán iraquí en una semana, lo que añade más complejidad al panorama regional.
La situación sigue en desarrollo y los llamados a la diplomacia se intensifican para evitar una escalada mayor que pueda afectar la estabilidad global.
Información basada en reportes publicados por El Espectador. Fuente original.

