¿Sabías que tu nariz cambia la fosa nasal por la que respiras cada dos horas? Este fenómeno natural se llama ciclo nasal y es fundamental para mantener la salud de las fosas nasales.
Muchas personas notan que al respirar profundamente, solo una fosa nasal parece estar abierta. Esto no es una señal de enfermedad, sino un mecanismo automático que regula el flujo de aire. Durante el día, el cuerpo alterna la fosa nasal dominante para proteger las mucosas y evitar daños por la exposición constante al aire y a posibles agentes patógenos.
El ciclo nasal consta de dos fases: congestión y descongestión. En la primera, una fosa nasal reduce su paso de aire mientras la otra permanece abierta. Luego, la función cambia para que la fosa nasal que estuvo abierta descanse y recupere humedad, evitando resequedad e inflamación.
Este proceso está controlado por el hipotálamo sin que lo notemos. Sin embargo, algunas personas presentan alteraciones, como en casos de trastornos hipotalámicos. Estudios sugieren que la fosa nasal derecha se relaciona con estados de alerta, mientras la izquierda se asocia con relajación, especialmente en personas diestras.
El ciclo nasal también ayuda a calentar y humedecer el aire que respiramos, con cerca de 12.000 litros de aire diarios pasando por la nariz. Cambiar la fosa dominante previene daños y facilita la reparación de los tejidos nasales.
Sin embargo, ciertas condiciones como resfriados, gripes o alergias pueden afectar este ciclo natural. La congestión y el aumento de moco limitan la alternancia de las fosas nasales, dificultando la respiración adecuada.
Para cuidar la salud nasal, es importante mantener las vías limpias y evitar irritantes que provoquen inflamación. Reconocer el ciclo nasal y su función puede ayudar a entender mejor nuestra respiración y cuándo buscar atención médica.
Información basada en reportes publicados por BBC News Mundo. Fuente original.

