China atraviesa un momento clave en su política y economía durante las «Dos Sesiones» (Lianghui) que comenzaron el 4 de marzo en Pekín. Cerca de 3.000 delegados del Partido Comunista y la Asamblea Popular Nacional delinean el XV Plan Quinquenal (2026-2030), centrado en innovación tecnológica, autosuficiencia económica, transición energética y desafíos demográficos.
La segunda economía mundial enfrenta problemas graves: bajo consumo interno, una crisis inmobiliaria prolongada y una deuda local elevada. Estas dificultades han reducido las expectativas de crecimiento, a pesar del avance en sectores como alta tecnología y energías renovables.
En el plano internacional, China lidia con una guerra comercial con Estados Unidos que ya cumple un año, y con una crisis creciente en el Medio Oriente que amenaza sus principales rutas marítimas y su suministro energético. Un bloqueo prolongado en el estrecho de Ormuz podría agravar los daños.
La disputa entre China y Estados Unidos se intensifica en diversas regiones, especialmente en América Latina y Medio Oriente, donde se disputan influencia en comercio, tecnología y geopolítica. China avanza con menor fuerza en su iniciativa de la Franja y la Ruta, mientras EE.UU. busca limitar su expansión.
Recientes acciones militares en Caracas y ataques en Irán no han provocado una respuesta contundente por parte de Pekín. China se ha limitado a emitir comunicados oficiales, expresando preocupación y llamando al diálogo. El canciller Wang Yi calificó los ataques como “inaceptables” y pidió más negociaciones.
En América Latina, China ha perdido influencia en puertos clave de Panamá, mientras la CIA regresa a Venezuela. Los BRICS enfrentan tensiones internas, la dictadura cubana está cerca del colapso y la región reduce la compra de equipo militar chino.
El acuerdo de cooperación militar con Irán, firmado en 2021 para 25 años y que incluía ejercicios navales y tecnología de defensa, podría quedar anulado si Estados Unidos e Israel cambian el gobierno iraní.
Por su parte, Estados Unidos gana terreno geopolítico con acciones militares y su Estrategia 2025 de Seguridad Nacional, que prioriza soberanía, seguridad económica y disuasión militar. Además, impulsa alianzas multilaterales en Latinoamérica.
Aunque China mantiene liderazgo tecnológico y comercial, su economía interna muestra signos de enfriamiento y retrocesos en áreas clave, lo que plantea desafíos importantes para su futuro inmediato.
Información basada en reportes publicados por EL NACIONAL.

