El gobierno de Chile, bajo la dirección del presidente José Antonio Kast, ha iniciado un plan ambicioso para fortalecer el control en la frontera norte del país. La iniciativa llamada “Escudo Fronterizo” busca reducir la migración irregular desde Bolivia y Perú mediante la construcción de muros, excavación de zanjas y la implementación de tecnología avanzada.
Entre las medidas anunciadas destacan el uso de drones con reconocimiento facial, radares térmicos y cercas electrificadas. Estas acciones se están desplegando en el paso fronterizo de Chacalluta, en la región de Arica, con el objetivo de disuadir los cruces no autorizados.
Este plan ha generado preocupación y críticas por parte de organizaciones que defienden los derechos humanos, quienes advierten que podría afectar garantías internacionales de quienes migran. Sin embargo, las autoridades chilenas defienden que la estrategia es necesaria para mantener el orden y seguridad en la frontera.
El control migratorio en Chile se vuelve así más estricto, con una combinación de infraestructura física y tecnología para monitorear y restringir el paso fronterizo.
Información basada en reportes publicados por France 24. Fuente original

