El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, aseguró este martes que el país está en mejor condición que hace cuatro años, durante su último discurso oficial antes de entregar el poder a José Antonio Kast, quien asumirá como el primer mandatario de ultraderecha en la historia democrática chilena.
Boric, quien asumió la presidencia a los 36 años y la deja a los 40, destacó que cumplió su mandato con esfuerzo y transparencia. Sin embargo, reconoció que no pudo resolver temas como la deuda financiera estudiantil y la implementación del proyecto de sala cuna, debido a la falta de consenso político pese al respaldo técnico.
En un discurso de cerca de diez minutos desde el palacio de La Moneda, el mandatario también aceptó fallos en su gestión, como la polémica en torno al Caso Monsalve y la cuestionada compraventa de la casa del expresidente Salvador Allende.
Boric prometió que seguirá trabajando por una sociedad más justa e igualitaria desde cualquier lugar tras dejar la presidencia. Su administración culmina con una aprobación cercana al 30%.
El próximo presidente, José Antonio Kast, de 60 años, es un abogado ultracatólico que ha expresado abiertamente su respaldo a la dictadura de Augusto Pinochet. Kast anunció que no promoverá la «batalla cultural» en derechos sexuales y reproductivos, y que establecerá un «Gobierno de emergencia» enfocado en seguridad, migración irregular y la economía.

