Elecciones en Perú marcan un ascenso del populismo en medio de crisis

6 abril, 2026

Las elecciones generales del 12 de abril en Perú se desarrollan en un escenario complicado por una profunda crisis de seguridad que ha radicalizado la campaña electoral. Los candidatos predominantes, entre ellos Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, han adoptado posturas y promesas populistas que incluyen desde cárceles con serpientes hasta recompensas por abatir criminales.

Este contexto plantea una preocupación latente sobre si el país está encaminado hacia un nuevo período de inestabilidad política. La historia reciente de Perú muestra una estrecha relación entre presidencia y procesos judiciales, y esta vez los aspirantes a la presidencia traen propuestas que reflejan un auge del populismo, exacerbado por la crisis social y de seguridad.

Especialistas en política y elecciones, como la historiadora Lissell Quiroz, la analista María José Zorrilla, el periodista Guillaume Asskari y el corresponsal Carlos Noriega, señalan que esta combinación de factores marca un momento electoral excepcional y complejo. El dominio de ciertos candidatos con propuestas radicales refleja una polarización creciente en la sociedad peruana.

La campaña está marcada por un clima de tensión y promesas extremas que buscan capitalizar el descontento ciudadano frente a la inseguridad y la corrupción. Este fenómeno no solo afecta a Perú, sino que es parte de una tendencia regional en América Latina donde el populismo gana espacio en las urnas.

Para la ciudadanía peruana y los observadores internacionales, estas elecciones representan un punto crítico que podría definir el rumbo político del país en los próximos años, con posibles repercusiones en la estabilidad y gobernabilidad.

Información basada en reportes publicados por France 24.
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