El Salvador avanza en su lucha contra la violencia con la reciente aprobación en la Asamblea Legislativa de una reforma constitucional que autoriza la cadena perpetua para homicidas, violadores y terroristas. La medida, propuesta por el gobierno del presidente Nayib Bukele y aprobada por 59 de los 60 diputados, busca endurecer las penas para quienes han causado daño a la sociedad.
Esta reforma modifica el inciso segundo del artículo 27 de la Constitución, estableciendo que la pena perpetua solo podrá aplicarse a estos delitos graves, y prohíbe la prisión por deudas o cualquier forma de tormento. Sin embargo, su entrada en vigor requiere una ratificación en una próxima sesión plenaria.
La diputada Suecy Callejas, de Nuevas Ideas, explicó que el objetivo es castigar a quienes forman parte de pandillas y han cometido homicidios, feminicidios y violaciones, asegurando que “jamás vuelvan a caminar por nuestras calles”. Por primera vez, el partido opositor Alianza Republicana Nacionalista (Arena) apoyó esta iniciativa.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, destacó que la reforma responde al anhelo de una sociedad sin homicidas ni violadores, y que se acompaña de ajustes legales al Código Penal, Ley Penal Juvenil y leyes contra el terrorismo para armonizarlas con la Constitución.
Esta decisión ocurre en el contexto del régimen de excepción que El Salvador mantiene desde marzo de 2022 para combatir las pandillas, bajo el cual más de 91,300 personas han sido detenidas por presuntos vínculos con estos grupos.
La reforma constitucional se suma a cambios recientes que permiten modificar la Carta Magna en una sola legislatura y que han abierto la puerta a la reelección presidencial indefinida, entre otros puntos.
La Asamblea debe ratificar esta reforma para que sea oficial y se implemente plenamente la cadena perpetua en El Salvador.
Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original

