Carlos Calatrava, coordinador académico de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), se postuló ante la Asamblea Nacional para ocupar el cargo de Defensor del Pueblo en Venezuela. Su propuesta central es transformar esta institución en una «defensoría pedagógica» que impulse la convivencia democrática y utilice la verdad y el respeto a los derechos como bases para reconstruir el tejido social.
Tras su postulación, el Comité de Postulaciones de la Asamblea lo incluyó en la primera ronda de entrevistas junto a otros ocho candidatos. Ahora espera la segunda fase, que definirá si será sometido a votación plenaria para ocupar el cargo.
Calatrava cuenta con una amplia trayectoria académica. Es licenciado en Educación con mención en Ciencias Pedagógicas por la UCAB, tiene especializaciones en Responsabilidad Social Empresarial y Tecnologías Gerenciales, y posee maestría y doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad Simón Bolívar. Además, dirigió la Escuela de Educación de la UCAB entre 2020 y 2024 y acumula más de 30 años como profesor e investigador universitario.
En entrevista con el medio universitario El Ucabista, destacó que para él la soberanía ciudadana va más allá del voto: «Todo ciudadano tiene la libertad de presentarse como defensor del pueblo para cumplir una tarea esencial: hacer pedagogía ciudadana, formar a la sociedad en derechos humanos y en cómo protegerlos y promoverlos».
Entre sus propuestas está aumentar la visibilidad de la Defensoría del Pueblo, impulsar reglamentos basados en la Ley de Amnistía —que define como «necesaria, justa, pero perfectible»— y promover la derogación de la Ley contra el odio. También contempla modificar artículos de la Ley Resorte y del Código Penal relacionados con los delitos de honor.
Calatrava plantea investigar violaciones recientes a los derechos humanos y acompañar a las víctimas, además de convertir centros clandestinos de detención y tortura en espacios de memoria democrática. En materia educativa, buscará implementar un sello de calidad que certifique la promoción de derechos humanos en empresas, instituciones y escuelas.
Asimismo, propone que la Defensoría actúe como observador independiente en procesos electorales, reforzando su rol no solo como garante de derechos, sino como espacio de educación ciudadana. Según Calatrava, «los educadores somos los constructores de la República. Si logramos ciudadanos bien formados, logramos electores conscientes».
Esta iniciativa ha sido destacada por la UCAB como un aporte importante para el proceso de redemocratización en Venezuela.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

