Human Rights Watch (HRW) responsabilizó a Estados Unidos por el ataque con misiles a una escuela en Irán ocurrido el 28 de febrero. La organización afirmó que el ataque fue resultado de un «uso de inteligencia desactualizada y un fallo de no tomar las precauciones necesarias».
HRW destacó que según las leyes de la guerra, las fuerzas armadas deben verificar que sus objetivos sean militares y cancelar ataques si se confirma que no lo son. En este caso, no se encontró evidencia de objetivos militares cercanos a la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, ubicada en la ciudad iraní de Minab.
La ONG calificó estas acciones como «violaciones graves de las leyes de la guerra» y señaló que pueden constituir crímenes de guerra, ya sea por intención o por imprudencia temeraria.
Una investigación militar estadounidense en curso, según informó el New York Times, concluyó preliminarmente que Estados Unidos fue responsable del ataque. HRW enfatizó que el ejército norteamericano tiene la obligación de evitar daños a civiles y no cumplió con esa responsabilidad en esta ocasión.
Sarah Yager, directora en Washington de HRW, declaró que «incluso si el ataque no tuvo como objetivo deliberado la escuela llena de niños, el ejército de Estados Unidos debe tomar todas las precauciones para proteger a civiles».
Esta situación resalta la necesidad de reformas y de mecanismos de rendición de cuentas dentro de las fuerzas armadas estadounidenses para minimizar daños colaterales en conflictos armados.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

