La Casa Blanca ha flexibilizado las sanciones para que compañías estadounidenses puedan adquirir fertilizantes y otros productos petroquímicos provenientes de Venezuela. Esta decisión responde a la crisis global de insumos agrícolas generada por el conflicto en Medio Oriente, que ha afectado el suministro de nutrientes esenciales para cultivos.
La medida, anunciada a través de documentos oficiales del Departamento del Tesoro, también forma parte de una estrategia de Estados Unidos para reincorporar paulatinamente a Venezuela en el mercado energético internacional y estimular sectores clave de su economía.
Este cambio ocurre mientras la guerra con Irán reduce la disponibilidad mundial de fertilizantes, lo que impacta directamente a productores agrícolas y cadenas de suministro. La autorización abre una vía para que empresas estadounidenses accedan a estos insumos desde Venezuela, buscando aliviar la escasez y apoyar la producción agrícola.
Información basada en reportes publicados por El Espectador. Fuente original

