Tras la muerte de Jeffrey Epstein en 2019, dos hombres quedaron al mando de su fortuna y secretos: Richard Kahn, su contador desde 2005, y Darren Indyke, su abogado de larga trayectoria. Ambos fueron nombrados albaceas del patrimonio por Epstein pocos días antes de su fallecimiento.
El FBI allanó la mansión de Epstein en Nueva York el día de su arresto, encontrando en una caja fuerte diamantes, dinero en efectivo, pasaportes y dispositivos electrónicos. Sin embargo, por problemas legales no pudieron llevarse estos objetos inmediatamente y cuando regresaron, la caja fuerte había sido vaciada. Documentos oficiales indican que Kahn ordenó al personal de la mansión empacar el contenido y trasladarlo a su domicilio.
Aunque Kahn entregó las maletas con lo encontrado, se negó a revelar quién le había dado esa instrucción. El abogado de Kahn aseguró que su cliente ha colaborado con las autoridades y no se tiene registro de que haya sido investigado por delitos relacionados con Epstein.
Como únicos albaceas, Kahn y Indyke controlan todo el patrimonio y las indemnizaciones que se han acordado con las sobrevivientes. Además, manejan documentos y secretos que aún conserva el fideicomiso creado por Epstein, el cual lleva su año de nacimiento como nombre.
El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha citado a ambos para declarar en el marco de la investigación sobre la red de Epstein. Kahn ya compareció y Indyke está programado para hacerlo próximamente.
Como beneficiarios del fideicomiso, ambos podrían recibir decenas de millones de dólares una vez que se resuelvan los procesos legales pendientes. Sin embargo, algunas demandas aún continúan en curso.
Información basada en reportes publicados por EL NACIONAL.

