El salario mínimo en Venezuela cumple cuatro años sin aumentos, lo que ha provocado una pérdida del 99% de su valor real debido a la devaluación del bolívar frente al dólar, moneda predominante en la economía nacional.
En marzo de 2022, el sueldo base era de 130 bolívares, equivalentes a unos 30 dólares. Hoy, esa misma cantidad apenas alcanza para 0,30 centavos de dólar, lo que ha destruido el poder adquisitivo de los trabajadores y convertido el salario en un monto simbólico.
Esta situación ha motivado a sindicatos, trabajadores y jubilados a organizar una movilización en Caracas para exigir salarios dignos, pensiones justas y el fin de la crisis económica.
Existen dos posturas claras entre los sectores que reclaman un ajuste salarial: unos piden que el sueldo se ajuste al costo de la canasta básica, como establece la Constitución, mientras otros reclaman un ingreso mensual entre 200 y 400 dólares.
Datos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) indican que el costo de la cesta básica familiar subió 715,55% en bolívares y 48,3% en dólares hasta enero de 2026. La canasta alimentaria alcanzó los 677 dólares, mientras el salario mínimo solo cubre el 0,05% de este gasto, siendo necesarios más de 1.700 sueldos mínimos para cubrir la canasta alimentaria.
El economista Alejandro Grisanti explica que la congelación salarial fue una estrategia gubernamental para controlar la hiperinflación y reducir el gasto público. Sin embargo, señala que esta medida ha afectado gravemente a trabajadores y pensionados, limitando también las prestaciones sociales y beneficios laborales.
Además del salario base, los trabajadores reciben una bonificación de alimentación de 40 dólares pagada en bolívares a tasa oficial, y los empleados públicos, jubilados y pensionados reciben un Bono de Guerra Económica asumido por el gobierno. Sin embargo, estas bonificaciones no afectan los cálculos de beneficios laborales.
Esta política salarial ha provocado un deterioro profundo en la calidad de vida de los trabajadores y pensionados venezolanos, quienes continúan demandando una revisión urgente del salario mínimo.
Información basada en reportes publicados por El Nacional.

