Japón apuesta a $250.000 millones en microchips para 2040

11 marzo, 2026

Japón lanzó un plan ambicioso para recuperar su papel de líder mundial en la producción de microchips. El gobierno, encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi, estableció como meta aumentar sus ventas anuales a 40 billones de yenes (unos 250.000 millones de dólares) para el año 2040, frente a los 5 billones de yenes registrados en 2020.

En la década de 1980, Japón dominaba el 50% del mercado global de semiconductores, pero perdió terreno por factores como la lenta digitalización interna y las disputas comerciales con Estados Unidos. Actualmente, su participación es menor al 10%, situación que busca revertir con fuertes inversiones en fábricas de última generación e incentivos financieros.

El objetivo intermedio para 2030 es alcanzar ventas por 15 billones de yenes, lo que requiere una ejecución rigurosa de proyectos públicos y privados. La miniaturización extrema de componentes ha elevado la potencia de cálculo, clave para el desarrollo de inteligencia artificial y la renovación de la industria automotriz mundial.

Japón pretende convertirse en el principal proveedor de chips avanzados, garantizando que sus plantas cumplan con los más altos estándares de ingeniería. La estrategia reconoce que el progreso tecnológico en dispositivos móviles y sistemas de navegación depende de la capacidad nacional para producir silicio, elemento esencial en los microchips.

Este plan busca reducir la dependencia de cadenas de suministro externas, vulnerables a conflictos geopolíticos, y asegurar la estabilidad económica a largo plazo mediante la autonomía digital. Según AFP, este es el esfuerzo más serio en décadas para que Japón recupere su estatus como potencia tecnológica global.

La prosperidad del país está vinculada a su capacidad para innovar y competir en un mercado altamente complejo, donde cada milímetro de silicio define el liderazgo mundial.

Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original

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