Una reciente expedición científica en las aguas profundas del Caribe británico ha revelado un ecosistema marino hasta ahora desconocido, con especies únicas y arrecifes de coral que parecen no haber sido afectados por el cambio climático. El hallazgo es clave para la protección ambiental de la región.
Durante seis semanas, un equipo de investigadores trabajó sin pausa para explorar zonas a 6.000 metros de profundidad cerca de las Islas Caimán, Anguila y Turcas y Caicos. Usaron cámaras y equipos especiales capaces de soportar la alta presión del fondo marino, capturando imágenes de gran valor científico.
Los mapas usados para la navegación databan de décadas atrás y presentaban fallas, lo que complicó el trabajo. Sin embargo, se descubrió una cordillera submarina y un enorme «agujero azul», además de arrecifes de coral que se mantienen prístinos.
El Centro para la Ciencia del Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura (Cefas) del Reino Unido compartió imágenes exclusivas con la BBC. Entre las criaturas captadas están un calamar enope, un pez dragón, una anguila pelícano y un pez barril, especies que habitan en estas aguas profundas.
El doctor James Bell, líder de la expedición, destacó que «este es el primer paso hacia entornos que la gente nunca ha visto, y que en algunos casos ni siquiera sabía que existían». Además, mencionó el hallazgo de un extraño pepino de mar nadador cuya clasificación aún se investiga.
Las islas exploradas albergan 146 especies endémicas, exclusivas de esos territorios. El equipo documentó cerca de 14.000 ejemplares y 290 tipos diferentes de organismos marinos, ampliando el conocimiento sobre la biodiversidad local.
Entre las especies destacadas están una anguila pelícano con cola rosa que emite destellos rojos para atraer alimento, un pez barril con ojos tubulares orientados hacia arriba para detectar presas y un pez dragón con una vara luminosa bajo la barbilla.
La montaña submarina Pickle Bank, ubicada al norte de la isla Pequeño Caimán, fue uno de los sitios de estudio más complejos debido a su profundidad y al riesgo de encallar. Sin embargo, permitió descubrir ecosistemas submarinos nunca antes documentados en el Caribe.
El gobierno británico comparte la responsabilidad de proteger este entorno, donde se concentra hasta el 90% de las especies únicas de sus territorios de ultramar. La expedición marca el inicio de esfuerzos para preservar estos hábitats ante las amenazas del cambio climático y la contaminación.
Información basada en reportes publicados por BBC News Mundo.

