El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 8 de marzo que el próximo líder supremo de Irán deberá contar con el aval de su Administración para mantenerse en el poder. En una entrevista con ABC News, Trump fue claro: «Tendrá que obtener nuestra aprobación» y advirtió que sin ella «no durará mucho» en el cargo.
Trump explicó que su objetivo es evitar retrocesos que obliguen a intervenir cada década en la región. Además, no descartó la posibilidad de aceptar a un sucesor vinculado al antiguo régimen de los ayatolás, siempre que sea un líder efectivo.
El exmandatario justificó la ofensiva militar estadounidense contra Irán por la supuesta intención de Teherán de controlar todo Oriente Medio. Describió a Irán como un «tigre de papel», señalando que sus capacidades defensivas han sido neutralizadas.
Por otro lado, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Aragchi, señaló que la identidad del nuevo líder supremo sigue sin definirse y rechazó cualquier intervención externa en este proceso. Aragchi recordó que la decisión depende exclusivamente de las instituciones iraníes y calificó de rumores las especulaciones sobre posibles sucesores, incluido Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei, quien murió el 28 de febrero.
El proceso de sucesión se encuentra en medio de una escalada de tensiones, con ataques recientes de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán.
Información basada en reportes publicados por El Nacional. Fuente original

